Desde que me fuí
En este blog pretendo ayudarme a redescubrirme en cada momento de mi vida, buscando la verdad en ella.
Etiquetas: vacaciones
Mela es mi hermana y tiene 4 años, es una pequeñaja y no me hace ni caso, alguna vez, cuando está demasiado aburrida juega un rato conmigo, pero normalmente no me hace ni caso.
Mela, es mi hermana y en realidad se llama Carmen, y se llama así porque yo le puse el nombre, pero es un nombre muy grande para ella que es tan pequeña, así que ahora la llamamos Mela..de Carmela.
Mela, es mi hermana y no le gustan los besos ni los achuchones, y como tiene el pelo rizado como lleno de caracolillos, esa nariz tan mona, esos ojos tan verdes y esos dientes tan blanquitos y pequeños (que todavía no se le ha caído ni uno), pues todo el mundo la quiere besar y achuchar, y a ella no le da la gana.
Mela, es mi hermana, pero yo creo que me odia, porque cuando se enfada, me pega, y yo a ella no la pego, porque yo a ella sí que la quiero y además soy mayor, ya tengo 10 años. Me acuerdo de lo que me hizo el año pasado, se enfadó tanto que se me tiró encima y me pegó un bocado del que todavía tengo la marca, creo que se va a quedar ahí para siempre, para que cuando sea mayor se lo enseñe y se sienta un poquito culpable.
Mela es mi hermana, pero intenta fastidiar todas mis fiestas, el día de mi comunión estuvo con cara de acelga pocha todo el rato, si viérais las fotos... salía en todas como si fuera el día más triste de su vida, y eso que a ella también le hicieron regalos.
Mela es mi hermana y no sé que hacer para que se lleve bien conmigo, yo la ayudo a aprender cosas nuevas, invento juegos para ella, no la pego, intento no darle besos porque sé que no la gustan...la quiero mucho, pero no sé si ella me querrá a mi alguna vez, aunque yo creo que algo si que me quiere porque el día que nació, una idea se nos ocurrió a las dos. Yo quería llevarla algo, así que, le hice un dibujo prescioso de un conejito, y cuando llegué a verla y la conocí y la dí mi regalo de bienvenida al mundo, ella me regaló un conejito, pero de muñeco. Esto me hace pensar que estamos conectadas, creo que sabemos lo que piensa la otra, y eso me gusta.
Mela es mi hermana, y a veces hace cosas muy graciosas, el otro día estábamos en el super y cuando pasamos por la furtería empezó a gritar : “Mamá quiero whisky, mamá cómprame whisky” todo el mundo se nos quedó mirando, mamá se puso roja como un tomate, pero ella seguía pidiendo whisky, y no se calló hasta que cojí un Kiwi y se lo puse en la mano.
El calorcito, la humedad, el estar a tu lado sin pensar en lo que hay que hacer o dejar de hacer, el azul del mar en nuestra espalda, en tu cara y en mis pies. Echo de menos no tener que andar todo el día abrigada de aquí para allá. Quiero que lleguen los días donde el sol desaparezca detrás del agua y no entre las nubes, y que nuestros días tengan toda la luz que me gusta que tengan y no sean grises, y extraños. El invierno no me gusta, lo reconozco, por si no os habíais dado cuenta, prefiero sudar hasta por los codos antes de que el frío me invada los pies,¡¡¡que se vaya pronto esta ausencia de calor!!!
Sentada en un sillón que me quedaba demasiado grande, me enseñaste a ser tu secretaria, para lo cual tuve que aprender a usar la calculadora, fregar escaleras , y comprar en el mercado un poco de fruta y otro poco de Jamoncito del rico. Me enseñaste a pasear en autobús por Madrid, a pagar el billete y a observar los edificios que nos veían pasar mientras tú me descubrías lo que había detrás de ellos. Me enseñaste a jugar a las damas y a leer tbos de tintín con mucho cuidado para que no se rompieran. A rozar el jardín y a trasplantar los geranios en la época adecuada para que se sientan mejor, a jugar a jardineros, a encender hogueras en verano, a cruzar la estación, me enseñaste a estar de buen humor en todo momento, a cocinar tortillas, y torrijas en grandes cantidades, para que nadie se quede sin probarlas. Me enseñaste sobre todo que lo más importante en esta vida es ser paciente, humilde, bueno y dulce. Me enseñaste que no importa cuantas veces cuentes un chiste o cantes una canción mientras haya alguien que quiera volver a oirlo una vez más. Me enseñaste que se puede transmitir la alegría sin darse apenas cuenta, y que parte de la alegría que me caracteriza, te la deberé siempre a ti.
Llevo tanto sin una buena conexión en casa ( Desde que los de Auna me pusieron el wifi este que no funciona nada bien) que se me había olvidado que el tiempo vuela, y digo esto porque de repente miro y veo que mi último post es de hace ya más de un mes, y me pongo a leer el blog de mi novio y descubro que quiere hacerse Papa, que no papá que son dos cosas muy distintas, porque las dos me cambiarían la vida, pero de dos formas extremadamente diferentes. Leo el blog de mi amigo Jorge y me parece que me echado de amigo a Willy Fog. Y abro mi servidor de correo y veo que tengo miles de mails por leer...y que el tiempo pasa rápido, pero no en balde, porque las cosas cambian muy rápido, y yo cada vez ando más sumergida en esta vida vertiginosa...y sonrío... y soy feliz!
Me gusta ser mujer, si Señor, y no me considero feminista ni nada por el estilo, no estoy en contra ni de un sexo ni del otro, pero no aguanto que se metan con mi condición de mujer, porque entra dentro de mi condición como persona siendo perteneciente a un sexo que considero igual de aceptable que el otro, con ventajas y desventajas igual que el masculino, ni mejor ni peor, simplemente diferente.
Tengo el alma llena de esperanzas y no es que me considere una persona distinta o especial por ello, pero mi alma está llena de esperanzas que en ocasiones me producen tremendas desesperanzas.
Tengo esperanzas fáciles, más que factibles, tengo otras utópicas, o tal vez no , que si no no serían esperanzas y no estarían ahí. Tengo algunas esperanzas repartidas por el mundo, otras para mi propia vida, alguna que otra para nuestra vida, y una gran esperanza para la tuya.
Y es entonces cuando mis esperanzas se convierten en las del mundo, en las nuestras y en las tuyas. Y es entonces cuando me gustaría levantarme cada mañana a tu lado, con una de tus sonrisas de aliño de Los buenos días para compartir nuestras esperanzas y poder, juntos, trabajar porque se hagan realidad. Y es por eso, que hoy vuelvo a esperar esperanzada nuestro esperado colchón.
...un día, un mes, un año...y derepente alguien te recuerda que los rituales son necesarios, y tú te das cuenta de que has pasado una noche fantástica gracias a los rituales. Por un momento me he olvidado del resto del mundo, me he centrado en mi alegría, en las alegrías de mi alrededor.
...un día, un mes, otro año... y si lo pensamos bien, si relamente nos paramos a pensar...no tiene ningún significado, aún no sé porque nos empeñamos en atragantarnos año tras año, la misma noche, una noche que como tantas otras hace que finalice el día. Aún, no sé quién empezó a celebrar el fin de añó por primera vez, a quién se le ocurrió la graciosa idea de comer uvas al son de las campanadas.
Y es que no somos conscientes de lo que pasa realmente en el mundo a cada rato, vivimos sumidos en nuestras rutinas sin darnos cuenta de que en el mundo existen más rutinas, muchas más rutinas de las que imaginamos. Rutinas infantiles que se convierten en rutinas casi de mayores, pero como en todas sigue habiendo ilusiones, penas y alegrías, sí, alegrías a pesar de todo. El viernes tuve la suerte de poder ver un poquito de lo que pasa "En el mundo a cada rato" y puf...no sé, uno se queda sin habla al contemplar el día a día de los niños y su entorno en aquel, nuestro lejano tercer mundo ( Por cierto ¿alguien sabe donde queda el segundo mundo?¿Sabéis que existe un cuarto mundo?). Recomiendo la película porque no creo que sea una manera más de ver la desagradable pobreza del mundo que tanto daño a la vista nos hace sobre todo a aquellos que no la vivímos, si no una forma de humanizar nuestro deshumanizado "primer mundo".
Acompañame hasta donde pueda llegar,yo estaré ahí para seguir caminando junto a ti, por que contigo todo es más llevadero, y si el mérito está en no quedarse en el intento, tu mérito es aún mayor al exprimirme cada día y sacar la fuerza que llevo dentro.
Por que cuando alguien te busca, espera de algo de tí, lo que sea... por eso, me gustaría poder averiguar qué buscan los demás cuando buscan algo de mí.
Al caer, las cosas son distintas, las personas a veces irreconocibles, pero tal vez lo que las hace irreconocibles no es la propia caída, si no el vértigo atroz que se siente antes de caer, las razones, las verdaderas razones de la caída.
Lo que cae, no es tan fácil de levantar como suele parecer, ¿quién es capaz de devolver al lagrimal la lágrima que calló esta mañana por mi mejilla?, supongo que nadie, sin embargo la caída no dolió, si no su razón, y no pasó nada, sólo que cambió para siempre su forma. ...se volvió un poco como las personas cuando caen...irreconocible.
Puede que aquello que me anima sea lo mismo que me desanima, puedo ser la mujer más triste del mundo y al momento la más feliz, nunca supe tensar la cuerda floja de mi vida. Pero tal vez el sube y baja de esa montaña rusa en la que me subo cada día es lo que hace que mis sentimientos están donde tienen que estar y no desaparecidos, aunque esto segundo en ocasiones sea más recomendable.
No me preguntes lo que quiero, no lo sé. Frente a tí me quedo en blanco y las frases se me lían. Supongo que sólo quiero un universo lleno de pequeñas cosas.
Dolor.(Del lat. dolor, -ōris).1. m. Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.2. m. Sentimiento de pena y congoja.
Pues claro, porque de los errores se aprenden muchas cosas, cosas como el hacer caso a las personas que con amor y con experiencia en estos temas, me recomiendan que no me fie del cambio de fecha del examen que encuentro en internet, y que aunque sea una vaga empedernida, mueva mi portentoso culo hasta la facultad para comprobarlo. y es que hay personas que sólo aprendemos a base de golpes, y eso es lo que no puede ser. Menuda cabecita!
Muchas de las cosas que vuelan salen del aeropuerto, y hoy es uno de esos días en los que , "lo que vuela" hace que la envidia pueda un poquito más conmigo. Pero supongo, que cuando una no viaja precisamente todos los días, y menos a destinos desconocidos, una, puede permitirse el lujo, de no dejar de sentir envidia de "lo que vuela", que en este preciso momento y en este caso, no es otro que Jorge. Así que sin poder hacer otra cosa, me resigno a volver a casa con los dichosos apuntes y a dejar "lo que vuela" allí en lo alto, cerquita de las nubes, y sin poner (aún) los pies en el suelo.
Y hoy empieza a llover, parece que el verano se va en cada gota que cae, con cada persona que esta de vuelta a la rutina del día a día y yo que todavía no me he ido también me siento de vuelta al mundanal ruido. Y si la vida nos diera lo que necesitamos para pensar con más calma, sin motivos que influyeran en lo negativo, en lo positivo...si pudieramos ser objetivos con lo que nos deparamos a nosotros mismos, ¿acaso el mundo sería más fácil para todos? Y hoy empieza a llover, y mis sentimientos están de vuelta al otoño.