La talla de lo que somos

En este blog pretendo ayudarme a redescubrirme en cada momento de mi vida, buscando la verdad en ella.

miércoles, enero 05, 2005

Lo que espero

Tengo el alma llena de esperanzas y no es que me considere una persona distinta o especial por ello, pero mi alma está llena de esperanzas que en ocasiones me producen tremendas desesperanzas.
Tengo esperanzas fáciles, más que factibles, tengo otras utópicas, o tal vez no , que si no no serían esperanzas y no estarían ahí. Tengo algunas esperanzas repartidas por el mundo, otras para mi propia vida, alguna que otra para nuestra vida, y una gran esperanza para la tuya.
Y es entonces cuando mis esperanzas se convierten en las del mundo, en las nuestras y en las tuyas. Y es entonces cuando me gustaría levantarme cada mañana a tu lado, con una de tus sonrisas de aliño de Los buenos días para compartir nuestras esperanzas y poder, juntos, trabajar porque se hagan realidad. Y es por eso, que hoy vuelvo a esperar esperanzada nuestro esperado colchón.

5 Comments:

At 3:34 p. m., Blogger paloma said...

Yo creo que las esperanzas no sólo se llevan en el alma. Es bueno que naden entre los pliegues del cerebro, que se escabullan entre los dedos de las manos, que se aten a la planta de los pies y, por supuesto, que bailen al ritmo del sístole-diástole.

Me alegro de que, aunque aquí no lo digas, lleves tus esperanzas escritas en la cara, porque suelen ser contagiosas, así que no te las guardes sólo en el alma!
Besos

 
At 8:52 a. m., Anonymous Anónimo said...

no pierdas la esperanza que todo llega y sois una pareja encantadora que vais a haceros viejecitos juntos aunque yo no lo veré.mamá

 
At 4:02 p. m., Anonymous Anónimo said...

itxi:
raquelilla, si la esperanza que tanto estudio en esculturas y esculturas fuera ni la mitad de lo que tú eres serían las más bellas, y fíjate que en general lo son... pero como bien dice palo, tu cara irradia sol, y tu piel (aunque en chino) también lo expresa... ya sabes que si necesitas gente que cante en tu boda, yo voy, lloro, canto, paso las copas y canapés, cuido a cuqui... mua nubes..

 
At 12:50 a. m., Anonymous Anónimo said...

Yo también espero cosas, y algunas tengo la esperanza de poder hacer tiempo a que lleguen en grata compaña. A veces llego corriendo al andén del metro y ya se ha marchado, faltan quince minutos para que llegue el siguiente tren..., toda una vida. Busco en mi bolsa mi libro-acompañante (tal vez sea un préstamo tuyo, tal vez un regalo), y leo. Y espero. ¿Qué son quince minutos? Tengo (tenemos) la vida entera para esperar. Ya sabes, he esperado a que a mi vida le salieran las alas, y mi cielo se llenó de ángeles, una sonrisa como la tuya brilló de golpe. ¿Te parece bien que soñemos juntos?

Luar.

 
At 12:54 a. m., Blogger Raquel said...

desde luego...siempre sueño soñar juntos, siempre espero esperar juntos, aunque para ello tengas que guardarme en tu libro acompañante o en un mensaje en el móvil, y ahora, espero tu llegada al cole!!

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home